este es el codigo:

Es que “me bullea en Facebook” – bullying en la era digital, parte 2

2013-03-11

faeriedevilish:

En el post pasado, hablamos de lo que sí es y lo que no es bullying. En realidad, parece una cuestión bastante simple, ¿No? Nos fijamos en si se cumple con los tres requisitos, y así vemos si al chamaco malaondita le decimos “bully” (o sólo “malito de su agresividad”).

El problema es que, como en muchas dimensiones sociales, agregarle el prefijo “ciber” complica las cosas bastante.

En primer lugar, parece que, cuando nos ponemos a hablar de cyberbullying o ciberacoso, no hay un consenso académico sobre el tipo de acoso del que se está hablando. ¿Es acoso del tradicional, como el del post pasado, y sólo se da en un entorno digital? ¿O su digitalidad implica que sea un tipo de acoso totalmente nuevo?

Como no soy fan del digital dualism, en lo personal prefiero manejarlo como acoso del de toda la vida llevado a cabo ahora en un entorno digital. Pero, aún así, hay que conceder que las formas de agresión han cambiado, en parte, gracias a las TIC:

1) Hay cosas que, tradicionalmente, no eran repetitivas (como mandar una caricatura grosera una vez en clase) pero que se pueden volver repetitivas en un entorno digital. Por ejemplo: si una vez se postea una foto pornográfica de una persona, probablemente aparecerá cada vez que alguien la googlee.

2) Ya no es tan claro que el desequilibrio de poder esté siempre presente. En Facebook, por ejemplo, puede haber, en casos de bullying tradicional, riñas entre la víctima (apoyado por sus amigos) y el perpetrador (que, seguro, también tiene amigos).

3) Aunque, técnicamente, un bully podía acosar a alguien por teléfono o yendo a su casa, el acoso extraescolar se vuelve más fácil por internet. Aunque es más común el acoso en un solo ambiente (ya sea la escuela o las redes sociales), el estrés es más alto para los niños que son bulliados (¿bulleados? cielos…) en ambos ambientes.

Sobre [ciber]bullying hay mucha investigación en el mundo (aunque, cabe mencionar, poca en Latinoamérica)… Y ha arrojado unos datos curiosillos que ustedes ni se esperan. Así que, en la próxima, seguiremos bufando del tema para contarle cosas que los sorprenderán.

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