En el marco de ABRELATAM + CONDATOS 2026, desde Diálogos Guatemala, SocialTIC y Escuela de Datos nos juntamos el 8 de octubre de 2026 en Proyecto Poporopo, Ciudad de Guatemala, para una edición especial de Datos y Tarros. 

Este fue un espacio pensado para conectar con quienes cultivan día a día la agenda datera latinoamericana mediante aprendizajes, inspiraciones y buenas prácticas. El junte datero, además, apostó por socializar una serie de iniciativas de tecnología cívica, periodismo e investigación, acorde a los grandes temas tocados en la gran fiesta datera de la región.

Para entrar en calor con un tarro en la mano, Juan Manuel Casanueva, de SocialTIC, arrancó con un breve recorrido datero que permitió poner en perspectiva cómo la dinámica nació en México bajo el concepto Datos y Mezcales y la importancia de abrir espacios informales de convivencia puede ayudarnos a encontrar un horizonte común para compartir ideas, inspiraciones y agendas en torno al trabajo datero latinoamericano.

Con esta breve reseña datera como marco de referencia, se socializaron ocho proyectos dateros que nos permitieron visionar distintas formas de detonar el cambio social con evidencia, posicionando temáticas de interés desde nuestros contextos y causas en LATAM.

Visibilizar evidencia cuando las decisiones públicas están ocurriendo

Desde Guatemala, María del Carmen Peláez, de Diálogos Guatemala, presentó La Silla de Gerona, un especial que utilizó datos y evidencia para acompañar la discusión pública alrededor de la elección y gestión al frente del Ministerio Público de la exfiscal general de Guatemala, Consuelo Porras.

El proyecto recuperó información de los procesos de las Comisiones de Postulación de 2014, 2018, 2022 y 2026 (incluidos actores, votaciones, marcaciones, acciones legales y criterios de calificación). A partir de eso, se realizaron una serie de publicaciones conectadas, un análisis de las seis candidaturas que integraron la nómina y un decálogo de líneas de acción para la persona designada como Fiscal General. 

Esta experiencia datera deja un hallazgo importante: más que explicar lo ocurrido, los datos publicados en el momento oportuno pueden aportar evidencia mientras las decisiones públicas están sobre la mesa, de tal forma que la ciudadanía pueda comprender mejor sus causas y contextos particulares.

Sigue al dueño para entender quién está detrás de las empresas

Agustina de Luca, de Open Ownership, compartió una inquietud puntual al pasar de los tarros: ¿qué podemos comprender cuando sabemos quién controla realmente una empresa?

Con Sigue al dueño, compartió un centro de evidencia orientado a documentar los usos e impactos de los registros públicos de beneficiarios finales. Si bien la mayoría de recursos se encuentran en inglés, Agustina invitó a la comunidad datera LATAM a fortalecer este proceso de sistematización y curaduría de investigaciones con temáticas afines a compras públicas, corrupción, tributación, recursos naturales y crimen organizado.

Para Agustina, la trascendencia en la acumulación de este tipo de documentos permite despertar inquietudes dateras en torno a los impactos que tienen los procesos de apertura sobre quiénes poseen o controlan empresas y sobre cómo encontramos vacíos de evidencia al respecto. 

Cuando la IA amplía el alcance y las personas ponen el criterio datero

Eduard Martín-Borregón presentó Pin Local, alianza entre Ojo con mi Pisto y Sociedad.info, que combina periodismo, datos e Inteligencia Artificial (IA) para contar qué ocurre con el dinero municipal en Guatemala. Este proyecto parte de datos de contratación de 340 municipalidades que transforma investigaciones nacionales en 22 ediciones, una por cada departamento de dicho país centroamericano.

El uso estratégico de la IA está en cómo se distribuye el trabajo entre seres humanos y máquinas: una periodista realiza la investigación; agentes de IA extraen puntos clave, buscan contratos y proponen historias locales; una persona decide cuál vale la pena contar; otro agente redacta y, antes de publicar, la redacción de Ojo con mi Pisto revisa y verifica el material.

La riqueza datera de este Superrobotío está en mostrarnos cómo la IA puede ampliar el alcance de nuestro labor datera sin sustituir el criterio humano; especialmente, cuando trabajamos con información sensible como las contrataciones públicas.

¿Dónde ponemos el próximo centro de cuidados?

Mercedes de los Santos, de Open Data Charter, llevó una pregunta aparentemente sencilla, pero que exige conectar muchos datos para responderla: ¿dónde hacen falta más servicios y recursos para cuidar?

Para eso, la Guía de Apertura de Datos para los Cuidados perfila indicadores para caracterizar la oferta y la demanda de cuidados a escala local con sugerencias de desagregación por sexo, edad y municipio, posibles fuentes y un diccionario para cada indicador. Su construcción parte de implementaciones realizadas de manera colaborativa junto a Codeando México, durante la pandemia del COVID-19, en Buenos Aires y Ciudad de México. Dichas experiencias se han replicado posteriormente en Cali y Nuevo León.

Este tipo de iniciativa datera permite pasar de “tenemos datos” a inquietudes más aterrizadas, tales como ¿qué información necesitamos conectar para identificar brechas y tomar mejores decisiones sobre dónde hacen falta centros y servicios de cuidados? Para hacerlo, se vuelve clave conectar los puntos entre censos, encuestas de hogares y uso del tiempo, proyecciones poblacionales, presupuestos, registros administrativos y portales de datos abiertos, de tal forma que se pueda cuidar a quienes cuidan. 

De datos públicos dispersos a preguntas que podamos investigar

Eduardo Hernández presentó VerDat. Esta es una plataforma que parte de un problema que conocemos demasiado bien en la región: datos oficiales repartidos entre distintos portales, formatos, estructuras y monedas, dificultando el acceso y la exploración que la ciudadanía debería poder realizar.

La propuesta busca reunir fuentes trazables para que periodistas, organizaciones de sociedad civil y gobiernos puedan explorar, investigar y publicar a partir de datos públicos. Entre sus funcionalidades, incorpora indicadores comparables, perfiles de entidades, herramientas sobre compras públicas y un asistente de IA para hacer preguntas a los datos que cita los registros o totales utilizados en sus respuestas, de tal forma que se facilite el acceso sin perder la trazabilidad hacia la evidencia que sostiene cada respuesta.

¿Y si documentar también fuera parte de un proyecto (datero)?

Abel Valdez y Rodrigo Treviño, de Accionar.io, compartieron un proyecto todavía en fase piloto surgido de una necesidad bastante reconocible: tener documentación relevante reunida en un solo lugar. La propuesta experimenta con IA para acompañar ese proceso desde la ideación hasta la ejecución. 

Su propuesta busca responder inquietudes alrededor de cuántas veces hemos tenido que empezar un proyecto desde cero porque los procesos, decisiones y aprendizajes anteriores no quedaron documentados de manera que otras personas pudieran consultarlos y retomarlos.

Quince años de Gobierno Abierto convertidos en datos

Pepe García, de Open Government Partnership (OGP), llevó la mirada datera hacia 15 años de trabajo en Gobierno Abierto mediante el Data Dashboard, una forma de consultar y explorar años de compromisos de Gobierno Abierto a través de distintas categorías de interés para la ciudadanía. 

Más que una memorabilia datera, el recurso sistematiza y abre posibilidades para poner en perspectiva qué compromisos han asumido los Gobiernos, sobre qué temáticas, cómo se distribuyen entre países y, sobre todo, qué podemos aprender al observar años de políticas y compromisos acumulados como un conjunto de datos.

Los datos también se juegan

Para cerrar Datos y Tarros con broche de oro, Alejandra Cabra, de Easy DataViz, llevó una experiencia lúdica para explorar nuestra propia relación con los datos. 

Como práctica datera, invitó a todas las personas participantes a cuestionarnos cómo detonar conversaciones más allá de una hoja de cálculo. Así, diseñar dinámicas para preguntar, comparar percepciones y hacer visibles patrones colectivos puede ser otra puerta para enseñar, conversar y construir comunidad alrededor de los datos.

¿Qué nos queda después de un Datos y Tarros? 

Tras este Datos y Tarros, aprendimos, descubrimos y, sobre todo, fortalecimos los vínculos que hacen posible una comunidad datera en América Latina.

Entre proyectos, preguntas, aprendizajes y algunos tarros, volvimos a comprobar el valor de encontrarnos para conocer qué están haciendo otras personas con datos, compartir lo que nos ha funcionado (y lo que todavía estamos intentando resolver) e imaginar nuevas posibilidades de colaboración.

Estos espacios también nos recuerdan que, detrás de cada investigación, herramienta, visualización o experimento datero, hay personas y comunidades dispuestas a compartir lo aprendido para que otras puedan retomarlo, adaptarlo y llevarlo más lejos.

Desde Diálogos Guatemala, SocialTIC y Escuela de Datos agradecemos a todas las personas que se animaron a compartir sus proyectos y a quienes llegaron a escuchar, preguntar, intercambiar experiencias y brindar con nosotras durante esta edición especial en el marco de ABRELATAM + CONDATOS 2026.

Nos llevamos nuevas preguntas, ideas, conexiones y muchísimas ganas de seguir encontrándonos alrededor de los datos.

¡Nos vemos en el próximo junte datero!

¡Fuerte abrazo datero y mucho, pero muchísimooo datalove para toda la comu datera LATAM!