El uso de Inteligencia Artificial (IA) generativa en el sector social se ha extendido desde 2024 a la fecha, pero aún no existen políticas de uso claras en la mayoría de las organizaciones. Eso encontramos en nuestro diagnóstico de 2025 —y nuestro sondeo en curso apunta en la misma dirección. Por su parte, el Primer reporte del uso de herramientas de IA en el sector de impacto social, elaborado por Haz la lucha, es consistente con estos hallazgos.

Sin embargo, hay experiencias valiosas de las cuales podemos aprender. Por eso este mes conversamos con Denisse Albornoz, de The Engine Room, y Sol Verniers, del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS). Ambas nos compartieron ideas clave para construir políticas internas de uso de IA en organizaciones de la sociedad civil. Estos son los apuntes que tomamos de lo conversado.

Usos y necesidades al centro

El primer paso es cuestionar la urgencia por adoptar herramientas basadas en IA. De hecho, Denisse Albornoz invita a partir de lo que requiere cada organización. Es decir, poner las necesidades, y no a la IA, al centro. Para ello, sugiere hacernos preguntas como: ¿qué necesitamos?, ¿la IA es la tecnología adecuada considerando nuestras capacidades y contexto?, ¿está en sintonía con nuestros valores y misión?

Por su parte, Sol Verniers contó que en CELS comenzaron por hacer un diagnóstico interno de usos. Esto ayuda a construir sobre lo concreto y no sobre ideas abstractas o usos imaginados. Asimismo, permite identificar usos que están respondiendo a una necesidad concreta y otros que quizá son solo experimentales o que no aportan a la misión y objetivos de la colectiva u organización.

En resumen, antes de sentarse a generar un documento, lo recomendable es tener al menos una conversación con el equipo sobre las necesidades que buscan resolver, así como los usos que ya tienen de IA. Si retomamos el enfoque de uso E+RTD que hemos propuesto desde SocialTIC, sería el momento de hacernos las preguntas respecto a la dimensiones de lo estratégico y lo responsable.

Enfoque de uso Estratégico, Responsable, Transparente y Documentado. Fuente: elaboración propia a partir de la propuesta de Mariana Ferrarelli.

Semáforo de usos de Inteligencia Artificial

Para procurar estas primeras conversaciones, en SocialTIC hemos utilizado un semáforo de usos. El ejercicio consiste en pedir a las personas que conforman las diferentes áreas de la organización o colectivo que identifiquen los principales usos que imaginan de herramientas basadas en IA. Después, se solicita que, considerando el enfoque de uso E+RTD, las coloquen en alguna de estas tres categorías:

  • Verde: uso permitido.
  • Amarillo: depende.
  • Rojo: uso no permitido,

Para dicho ejercicio, que puede ser de forma física mediante post-it y una superficie o virtual mediante alguna pizarra digital, se puede establecer una matriz como la mostrada a continuación: con una columna para nombrar el uso específico y otra para escribir la consideración asociada (por qué sí, por qué y de qué depende, por qué no).

Fuente: elaboración propia.

Esta es solo una propuesta que hemos empleado en SocialTIC y que puede ser retomada y adaptada a diferentes situaciones específicas. Su principal objetivo es servir como primer insumo para iniciar conversaciones sobre cómo se desea usar, o no, IA al interior de las organizaciones.

Será importante, también, procurar un espacio para que estos intercambios ocurran desde la empatía y, quizá, el juego, lejos tanto del miedo como del entusiasmo desmedido respecto a la IA. Como mencionó Denisse: “nos tenemos que mover juntas”.

¿Qué debe de considerar una política de uso interno de Inteligencia Artificial?

Partiendo de su experiencia en CELS, donde se ha encargado de acompañar el uso de IA, Sol nos ayudó a identificar aspectos que considera recomendables de incluir en una política de uso interno de IA. A continuación retomamos sus aportes, añadiendo algunas ideas propias.

  • Posición general de la organización/colectivo/institución respecto al uso de IA. Aquí también se pueden establecer los recursos —tanto económicos como humanos— que se desean destinar y los resultados que se busca obtener. Debe de estar dentro de un marco de sostenibilidad, considerando las capacidades de la organización.
  • Herramientas o servicios a usar. Distinguir si será una plataforma comercial privada (por ejemplo ChatGPT, Gemini, Claude), o algún servicio interno o desarrollo propio (modelo abierto corriendo en local con infraestructura propia). Puede ser una combinación de las anteriores y la decisión dependerá de la capacidad operativa y recursos de la organización.
  • Configuración básica. Considerar incluir una guía para persona usuaria que indique las configuraciones que han de tener los servicios de IA elegidos. Esta puede especificar el uso de cuentas (individuales o compartidas), ajustes de privacidad y uso de asistentes personalizados o skills.
  • Casos de uso. Para esto el semáforo de uso puede ser un buen insumo. En este apartado se establecen los casos puntuales de uso dentro de la organización que son aceptables, los que lo son bajo ciertas condiciones y los que definitivamente no serán permitidos. Si resulta conveniente, estipular casos de uso por área (administrativa, investigación, comunicación…).
  • Medidas de privacidad y seguridad. Establecer qué tipo de información podrá usarse en servicios basados en IA y qué información no. Aquí se detallan también aspectos de consentimiento informado de uso de datos para las personas con quienes trabaja la organización. Se recomienda ampliamente usar ejemplos para ilustrar. También deberían de indicarse, a rasgos generales, qué acciones seguir en caso de incumplimiento.
  • Transparencia: atribución, autoría y declaratoria de uso. Definir los mecanismos de documentación del uso de IA: en qué tipo de productos se debe declarar, con qué detalle y a qué audiencia (interno, contraparte, públicamente). Entras las dimensiones de lo transparente y documentado del enfoque E+RTD.

Recomendaciones para (políticas de) uso de Inteligencia Artificial

Derivado de las experiencias que han tenido, tanto Denisse como Sol compartieron varias sugerencias que podrían mejorar el ejercicio de construir una política interna:

  • Más que un documento, un programa. Sol advirtió que, a ser posible, la política de uso debería de convertirse en un programa dentro de la organización: un trabajo constante de acompañamiento interno tanto en ámbitos técnicos y prácticos como en aspectos de reflexión tecnopolítica.
  • Una IA para cada uso específico. No asumir siempre que una herramienta podrá servir para todos los propósitos. En ocasiones un servicio específico y de menor consumo es la mejor opción para resolver una necesidad puntual. Denisse hizo un llamado a apostar por la frugalidad.
  • No usar IA siempre es una opción. Cuando su uso entra en conflicto con los acuerdos de privacidad o implica riesgos que rebasan nuestra capacidad como organización, es preferible no adoptar la herramienta. Priorizar siempre las necesidades y el contexto de la comunidad con la que trabajamos.
  • Establecer una wiki de prompts/skills. Dicha wiki puede contener una guía que oriente en la estructura correcta de un prompt y enlace recursos para la optimización de los mismos (prompt optimizers). Además, una biblioteca de prompts útiles para circunstancias recurrentes.  Para personas usuarias más avanzadas podrían incorporarse skills.
  • Compartimentalizar cuentas. No usar una sola cuenta en los servicios de IA para toda la organización. Destinar correos electrónicos específicos para dicho fin.
  • No delegar productos o decisiones finales ni procesos completos. Siempre verificar la correspondencia de las respuestas con la evidencia disponible, seleccionar estratégicamente qué tareas encargaremos a servicios de IA.
  • Declarar el uso de IA. Este manual para citar, documentar y transparentar el uso de IA Generativa puede servir como referencia. Un ejemplo de declaratoria de uso puede verse en este informe de Vita Activa.
  • Procurar espacios amables para aprender IA. Invitar a la exploración conjunta y pensar como un lugar de posibilidades. Empatía para errores que se puedan cometer o se hayan cometido. Evitar juicios.

Recuerda que tenemos abierto un formulario que sirve para abrir conversaciones y diagnosticar el nivel de avance respecto a políticas de uso en tu espacio. Si así lo requieres, podemos tener una sesión para encaminar a tu colectivo u organización hacia una política de uso de IA, sólo indícalo al responder.

Recursos adicionales