En el 2025, escribimos “Una década de hitos y cambios en las plataformas” donde analizamos las principales coyunturas e hitos de carácter tecnológico y sociopolítico que han impactado el flujo de la información y en el uso cívico y social de las redes sociales más populares entre el año 2015 al 2025.

Este ejercicio nos permitió relacionar cómo aspectos geopolíticos y económicos influyen en las lógicas de operación de las plataformas y las decisiones sobre políticas de contenidos, normas de comunidad, mecanismos de seguridad y privacidad. Cómo las grandes empresas tecnológicas buscan ampliar su capacidad de vigilancia, control y perfilamiento basado en datos. 

Continuando con el ejercicio retrospectivo, en este post reflexionamos sobre lo que ha sucedido en lo que va de este 2026, y qué aspectos sostienen ecosistemas de información cada vez más inauténticos, manipulados y privatizados.

Campañas políticas e IA en redes sociales, un cóctel peligroso.

En los procesos electorales alrededor del mundo este 2026, se ha identificado el uso de inteligencia artificial generativa en campañas políticas y el impacto de los contenidos sintéticos en la confianza y la percepción sobre lo que es auténtico o no en los debates públicos. No es inofensivo que en momentos álgidos como los procesos electorales, se generen avalanchas de contenido sintético con inteligencia artificial generativa. Teniendo en cuenta que esto ocurre principalmente en redes sociales, las cuales superan a sitios web y aplicaciones de medios de noticias como principal fuente de acceso a las noticias, según el reporte del Digital News Report 2026 del Reuters Institute for the Study of Journalism.

En casos documentados, se han detectado campañas de influencia a través de la creación de perfiles falsos o cuentas artificiales en plataformas de redes sociales, así como amplificación artificial y anuncios para influir en elecciones y manipular audiencias con mensajes coordinados.

Aquí casos documentados:

La rentabilidad de las empresas tecnológicas y fuertes vínculos con actores políticos.

Los vínculos y alianzas cada vez más fuertes entre los dueños de las tecnológicas y actores políticos, permite que estas dinámicas de manipulación y desinformación impacten el debate público y los ecosistemas de información y que sean sostenidas y/o permitidas por las reglas de las plataformas. Reglas que se interpretan a conveniencia de intereses, poder e influencia.

Y es que la lógica operativa de las plataformas parece no encontrar un balance entre proteger la integridad de la información o la responsabilidad democrática, y su agenda comercial y rentabilidad, basada en retención de atención, anuncios y uso de datos de personas usuarias para entrenar sus modelos de IA.

Meta implementa las notas de comunidad en América Latina.

En septiembre de 2026, Meta anunció a través de un comunicado que ha implementado la función de notas de la comunidad. Esta función (similar en X) permite añadir más contexto a las publicaciones de Facebook, Instagram y Threads que puedan resultar engañosas o inducir a confusión; y se muestran como una etiqueta en la parte inferior de las publicaciones. Este modelo funciona con aportes de la comunidad y sustituye el programa de verificación de información de terceros que funciona en la región.

De acuerdo a varias organizaciones especializadas en verificación en la región, como Chequeado, la medida de notas de comunidad tiene varias limitaciones, que se intensifican en un contexto crítico de desinformación agravado por el auge de contenido sintético. Cómo analizan en este post, sustituir o eliminar programas de verificación profesionales, así como el apoyo a grupos de fact checking tiene efectos importantes en el combate a la desinformación sobre todo en contextos políticos polarizados.

Juicios y acuerdos de Meta por el diseño de sus plataformas y el daño a la salud de niñas, niños y adolescentes.

Meta se ha enfrentado a numerosas demandas y juicios relacionados al diseño de sus plataformas y cómo éstas operan priorizando la interacción y retención de atención por encima de la seguridad y la salud mental; principalmente de niños niñas y adolescentes. También ha enfrentado denuncias relacionadas a la recolección y uso de datos personales – sin consentimiento – para entrenar sistemas de reconocimiento facial y alimentar sus modelos generativos.

Ante las acusaciones por negligencia en decisiones de diseño, Meta se ha comprometido a ajustar funciones para que personas usuarias menores de 18 años disminuyan su exposición y tiempo en plataformas.

De estas medidas, quedan aún pendiente aspectos a reflexionar y vigilar: ¿las configuraciones serán más claras y accesibles para las personas usuarias? ¿esto es un avance hacia cambios más profundos en la arquitectura y diseño de plataformas?

Este hito también nos lleva a analizar sobre los enfoques que buscan responsabilizar a las plataformas por sus decisiones, un camino más equilibrado que el de enmarcar a las redes sociales como peligrosas y restringir su acceso, como las propuestas legislativas que buscan prohibir y restringir el uso de redes sociales a menores de edad. De esto también hemos reflexionado en esta conversación sobre la necesidad de más acompañamiento y menos prohibición.