Reflexiones sobre construcción de comunidades y descentralización de capacidades en seguridad digital

La tecnología cambia rápido y con ella los ataques digitales que reciben las personas que hacen periodismo, activismo y defensa de derechos. Un ejemplo es que hoy podemos ver mensajes de phishing más sofisticados, con mejor redacción y personalización que ya no tienen los errores que antes nos ayudaban a detectarlos. Otro ejemplo es cómo la inteligencia artificial facilita la creación de imágenes que pueden usarse para suplantar una identidad o para crear campañas de desinformación y desprestigio, campañas de odio más coordinadas y dinámicas nuevas en los algoritmos de las plataformas. A este contexto de ataques digitales se suman distintas formas de violencia de género facilitada por la tecnología (VGFT), como el acoso, la suplantación de identidad y la difusión de contenidos manipulados. Estos cambios también plantean preguntas sobre quién desarrolla, controla y decide cómo se utilizan las tecnologías.

El contexto geopolítico regional y global también se mueve y no en una buena dirección, es turbulento. En varios países vemos regresos o consolidaciones de gobiernos antiderechos y antidemocráticos, militarización y crimen organizado, con ellos más presión sobre quienes ejercen el periodismo, el activismo y la defensa de derechos humanos. En escenarios donde el ejercicio de la libertad de expresión y los derechos digitales están bajo amenaza, la seguridad digital deja de ser un asunto técnico y se vuelve clave para que periodistas, activistas y personas defensoras puedan seguir su labor.

Frente a este escenario, identificamos que necesitamos más personas apoyando en el uso estratégico y seguro de la tecnología, y a pesar de que existen organizaciones que atienden la defensa de los derechos digitales las capacidades de respuesta son limitadas y muchas veces no llegan de forma oportuna, viendo necesario que las personas que apoyan y acompañan organizaciones estén cerca de quienes enfrentan las amenazas.

Sabemos que la seguridad digital no es una responsabilidad individual, tampoco una cuestión puramente técnica, Un ataque digital suele venir acompañado de estrés, desgaste emocional y a veces, riesgos para la seguridad física. Cuando alguien pide apoyo técnico, muchas veces también necesita que le escuchen y acompañen. 

Los riesgos también cambian según el territorio y el contexto en el que cada una de nosotras se desenvuelve, por eso, las redes de apoyo se vuelven clave, personas de confianza que escuchan, acompañan y pueden ayudarte a conectar con quien necesitas.

La estrategia

Esta mirada es parte de la misión de SocialTIC, buscamos empoderar y capacitar a las personas y organizaciones que impulsan el cambio social para que puedan usar la tecnología de forma estratégica y segura a través. Por  eso vemos valor en fortalecer comunidades y organizaciones con colaboraciones, talleres, ciclos de fortalecimiento, realizando investigación y generando recursos de seguridad digital que son accesibles a través de protege.la. Queremos que más personas tengan conocimientos y herramientas útiles y situadas en sus contextos, y que las capacidades para afrontar los riesgos digitales no se concentren en unos pocos equipos, sino que puedan sostenerse desde distintos territorios.

Esta estrategia también conlleva participar en espacios y redes de colaboración con organizaciones que trabajan por los derechos digitales y la seguridad digital. La articulación nos permite compartir aprendizajes, abonar nuestro conocimiento y construir relaciones de confianza que faciliten la colaboración y la respuesta ante incidentes.

En un contexto donde los ataques digitales han incrementado y las capacidades de respuesta se encuentran frente a retos como la reducción del financiamiento y el desgaste de las personas que acompañan, es importante reconocer que ninguna organización puede responder por sí sola a estos desafíos.

Desde los principios SocialTIC hemos apostado por construir resiliencia en red, compartiendo conocimientos y catalizando comunidades. Esto se ha materializado a lo largo de los años en distintos esfuerzos para fortalecer las capacidades en seguridad digital (así como de datos e infoactivismo), conectando personas y organizaciones. Desde encuentros y espacios de formación, mapeo de personas interesadas en la seguridad digital y talleres presenciales en distintos estados de México y otras ciudades de Latinoamérica, las rutas de aprendizaje para las comunidades de Puntos de Contacto (PdC)[1] , la Caja de Herramientas de Seguridad Digital para combatir la VGFT, la participación en espacios técnicos para socializar los esfuerzos de la sociedad civil y la investigación técnica, hemos trabajado para que el conocimiento llegue a más personas y más territorios, así como para acuerpar a quienes trabajan por el cambio social.

Este recorrido nos ha permitido consolidar redes que reúnen a personas que conocen sus contextos locales, construyen vínculos de confianza y pueden brindar un primer acompañamiento, así como conectar a quienes necesitan apoyo con otras personas y organizaciones.

La Fellowship de Seguridad Digital 2026

Un ejemplo de cómo se ha consolidado este trabajo es la Fellowship de Seguridad Digital 2026, desarrollada con el apoyo de Internews Europe. Para esta iniciativa retomamos la currícula de Safer Journo, que adaptamos y localizamos al español para el proyecto, y las Rutas de Aprendizaje de Seguridad Digital para Puntos de Contacto de SocialTIC con el propósito de fortalecer las capacidades de respuesta a incidentes y formar a personas que puedan compartir estos conocimientos con sus propias comunidades.

La historia de Jessica Rosales es un ejemplo de lo que hace posible estos esfuerzos. Como periodista, ella participó en talleres de seguridad digital facilitados por SocialTIC en 2023 y 2024, que buscaban realizar actividades descentralizadas de la capital del país. A partir de esos aprendizajes, comenzó a compartir conocimientos y apoyar a sus colegas locales, descubrió un interés propio por la seguridad digital y fue asumiendo el rol de Punto de Contacto en la comunidad periodística de su estado. Más adelante, su participación en la Fellowship (2026) le permitió seguir desarrollando sus habilidades y fortalecer su capacidad para acompañar a otras personas. 

Su camino refleja lo más valioso de ser Punto de contacto, que no requiere partir de un perfil técnico especializado sino tener la disposición para aprender y compartir lo aprendido, además de acercar el apoyo a quienes lo necesitan.

La Fellowship es un ejemplo de cómo podemos seguir fortaleciendo estos procesos y acompañar a quienes, como Jessica, convierten sus aprendizajes en capacidades para sus comunidades. En el siguiente video nos comparte un poco de su experiencia y reflexiona sobre lo que ha significado este proyecto.
 

 

¿Qué más podemos hacer?

La construcción de comunidades de seguridad digital es un proceso continuo. Los cambios tecnológicos y políticos plantean nuevos desafíos pero también nos invitan a reflexionar cómo nos estamos organizando, qué capacidades necesitamos fortalecer y cómo podemos sostener nuestros esfuerzos en el tiempo. 

Desde nuestra experiencia en SocialTIC, identificamos tres reflexiones para seguir construyendo respuestas colectivas:

1. Construir alternativas frente al fatalismo

Ante un panorama de cambios políticos, restricciones al espacio cívico y amenazas a los derechos digitales, que afectan el ejercicio de los derechos, es fácil concentrar la mirada en los riesgos y perder de vista nuestra capacidad de acción y respuesta. Sin ignorar la dimensión de los desafíos, necesitamos reconocer las experiencias de organización, colaboración y resistencia que ya existen, aprender de ellas y construir alternativas colectivas.

Para esto, la esperanza no consiste en asumir que todo saldrá bien, sino en reconocer que nuestras acciones pueden contribuir a transformar las condiciones en las que trabajamos por el cambio social.

2. Mantenernos en las conversaciones

Los desafíos que enfrentamos no se resuelven únicamente desde lo técnico y la respuesta a incidentes. La inteligencia artificial, las tecnologías de vigilancia y las distintas formas de violencia digital también plantean preguntas sobre la privacidad, la libertad de expresión y las condiciones para ejercer nuestros derechos. Por esta razón, necesitamos participar en las conversaciones donde se definen estas tecnologías, aportar e incidir desde nuestras experiencias y saberes cómo se define la tecnología que habitamos. Así podemos contribuir a construir entornos digitales más justos y seguros.

3. Fortalecer capacidades descentralizada y articuladas en red 

Cuando el conocimiento, el fortalecimiento y la atención a incidentes se concentra en pocos equipos o organizaciones, la posibilidad de brindar apoyo depende de sus recursos, disponibilidad y capacidad para atender las necesidades de distintos territorios. Los desafíos nos hacen pensar en modelos que permitan ampliar las capacidades locales sin que perdamos la posibilidad de colaborar y coordinar esfuerzos.

Desde SocialTIC apostamos por fortalecer capacidades descentralizadas de respuesta a incidentes y acompañamiento, articuladas mediante redes de personas de confianza. Esto implica que más personas puedan identificar riesgos, brindar un primer apoyo y reconocer que es necesario estar conectadas, para derivar acompañamientos, compartir aprendizajes, y no dejar a nadie enfrentar sola un incidente de seguridad o violencia digital. 

Las redes de Puntos de Contacto son producto de esta apuesta. Al reunir a personas con distintos perfiles, conocimientos y vínculos, podemos facilitar recursos y acompañamiento, facilitan la conexión con otras personas y organizaciones cuando se requiere apoyo especializado. 

Nuestro reto es seguir fortaleciendo estas redes, ampliar sus capacidades y generar condiciones para sostener su trabajo.

Capacidad colectiva

Los desafíos que enfrentamos seguirán cambiando, por eso, además de desarrollar conocimientos técnicos, necesitamos construir relaciones de confianza, compartir aprendizajes y crear condiciones para que más personas puedan acompañar a quienes trabajan por el cambio.

La experiencia nos ha mostrado que estas capacidades se construyen con el tiempo, la práctica, la colaboración y el compromiso de quienes deciden compartir lo que saben. Fortalecerlas en comunidad nos permite circular el conocimiento y llevar el apoyo a quién lo necesite.

Un llamado a seguir tejiendo redes

Si eres periodista, activista o defensora de derechos, si ya acompañas procesos sociales o comunitarios, o si simplemente tienes interés y disposición para compartir lo que sabes de seguridad digital, esta red también es para ti.

Las comunidades de Puntos de Contacto se fortalecen cuando personas con distintos perfiles y experiencias se suman, comparten conocimientos y construyen vínculos de confianza. Si quieres ser parte de este esfuerzo, escríbenos a [email protected] y sigamos fortaleciendo en red, las capacidades para acompañarnos y responder a las amenazas de seguridad digital.

 


[1] Un Punto de Contacto (PdC) es una persona dentro de una comunidad, organización o red local que funciona como referente cercano en seguridad digital. Acompaña, orienta y fortalece las capacidades de periodistas, activistas, organizaciones de la sociedad civil y otras personas defensoras de derechos humanos.